domingo, 20 de marzo de 2016

FRENTE A TÍ.

Ayer tuve la oportunidad de estar junto a ti. Tenerte enfrente fue sorprendente y muy emotivo.

Al irte, tu casa quedó muy vacía, sin ti. Era una situación rara, aunque no te ibas muy lejos, ibas a 

ponerte guapo y estabas en buenas manos.

Desde hace muchos años te convertiste en especial para mí, y aunque no sabia el porqué, con el 

tiempo encontré una posible causa, tenemos en común......., bueno lo que tu y yo sabemos.

Si cierro los ojos podría describirte de memoria, como es tu cara, son tus ojos, tu boca, tus dientes, la 

forma de tus manos, te conozco y reconozco desde lejos.

Tú siempre has estado ahí. Siempre con tu misma posición.

Ayer, al tenerte tan cerca, he intentado controlar mis emociones, aunque los allí presentes lo hubieran

entendido perfectamente.



Ayer no sólo te pude besar, sino, tocarte, acompañarte  y ayudarte, además de no parar de 

mirarte.

Tú estas guapo de todas las maneras. 

Dentro de unos días saldrás a pasear por las calles de nuestra ciudad, tan guapo como siempre, tan 

elegante, tanto que impones. Desde ahí arriba puedes vernos a todos, pero este año es especial por 

que te ayude a subir sin que sufrieras daños. Cuando te vea pasar por mi lado no podré evitar pensar 

en el día de ayer, y lo cerca que estuvimos.

Ayer aprendí muchas cosas aparte de Padre eres Maestro.

Frente a ti, todo se ve de otra manera, me di cuenta que somos casi iguales en la estatura.

Ayer fue el día del padre y que mejor que compartirlo contigo, mi otro padre. Un día emocionante 

y muy especial.

A veces los sueños se cumplen, y siempre, cuándo y cómo menos te lo esperas.