lunes, 7 de marzo de 2016

Día soleado día aprovechado.

Hoy quería contaros una de las cosas que más me gustan de los días soleados. ¿Sabéis qué?  me encantan, son motivantes y alegres.

Son de esos días que aprovecho cada segundo, cada minuto al máximo.

Este Sábado quería hacer cosas nuevas, planes que normalmente no hago con mi familia, así que decidimos ir a tocar la campana de la ermita de mi "pueblo", (no soy de allí , digamos que soy como dicen a los de fuera: PISTERA) .
Pistera: se le llama así a las personas que por diferentes motivos sólo van al pueblo o los fines de semana o en verano. Cuando volvían al pueblo las comidas tipicas entre otras era el Pisto, y de ahí el nombre. 

Cuenta la leyenda que si subes a la ermita y haces sonar la campana tres veces  se cumple el deseo que pidas, por lo que me dijé : "pues mira ve y tócala , se la enseñas a los chicos y si encima se cumple el deseo pues mejor que mejor" jajaja.

Bueno estas cosas cuando eres niña mola mogollón, por que te vas turnando con las amigas hasta que por fin consigues tocar 3 veces por deseo, en fin con un total de Dios sabe cuantas campanadas, que como te descuides el pueblo cree que están tocando para ir a misa.

Ya que estábamos en la ermita era visita obligada el Pantano de Gasset. Yo tengo recuerdos de ir al pantano con mis padres y celebrar allí mi Comunión con toda la familia, y claro de eso ya hace unos años, y como decía Heráclito (500 a.C):"lo único constante en la vida es el cambio". Así que el cambio se ha notado bastante, no hay tanta agua como antes, ni peces y la carretera no esta igual de bien, sino muy bacheada.

Algún día volveremos esperando que el cambio sea parecido al de mí pasado.